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Ley 21.719 prepara tu web ante multas

La Ley 21.719 entra en vigor el 1 de diciembre de 2026, aunque hay un proyecto para postergarla hasta 2027. Revisa formularios, cookies y avisos de privacidad de tu web antes de esa fecha.

Autor
Luis Vicencio
Categoría
Normativa
Balanza de justicia, un computador y un documento sobre bloques de concreto, junto a paneles de vidrio y un panel verde lima.

Tu sitio podría estar recogiendo datos personales sin que lo notes. Formularios, cookies, herramientas de analítica y proveedores externos: descubre qué deberías revisar antes de exponerte a problemas legales.

¿Tu página web recoge nombres, correos electrónicos o teléfonos de tus clientes? ¿Utilizas Google Analytics, formularios de contacto o herramientas de publicidad? ¿Sabes dónde queda almacenada esa información y quién puede acceder a ella?

Si no tienes claras estas respuestas, podrías tener un problema que todavía no has detectado.

La Ley 21.719 viene a cambiar las reglas sobre cómo las organizaciones recogen, utilizan y protegen los datos personales en Chile. Y aunque suele hablarse de grandes empresas y plataformas digitales, también puede afectar a negocios pequeños, tiendas online y sitios web que reciben información de sus visitantes.

El problema es que muchas páginas se construyen pensando en vender, captar clientes o generar visitas, pero pocas veces nos detenemos a revisar qué ocurre con la información que las personas dejan en ellas.

Y eso es precisamente lo que deberías empezar a mirar.

¿Qué cambia con la Ley 21.719?

La Ley 21.719 moderniza la regulación chilena sobre protección de datos personales, modifica la Ley 19.628 y crea la Agencia de Protección de Datos Personales.

Entre otras cosas, establece nuevas exigencias para el tratamiento de información personal, fortalece los derechos de las personas y contempla un régimen de infracciones y sanciones.

La ley se publicó en diciembre de 2024 y su entrada en vigor está prevista para el 1 de diciembre de 2026. Un proyecto ingresado al Senado en septiembre de 2026 propone postergarla hasta 2027; mientras no se apruebe, la fecha vigente es la de 2026. Revisa el estado del Boletín 18.623-07 en el Senado y en la Biblioteca del Congreso Nacional (bcn.cl).

Esto significa que ya no basta con tener una política de privacidad genérica o instalar un aviso de cookies. Las organizaciones deben poder explicar qué información recogen, para qué la utilizan, cómo la protegen y bajo qué condiciones la comparten.

¿Y qué tiene que ver esto con tu página web? Prácticamente todo lo que ocurre cuando alguien interactúa con ella puede involucrar datos personales.

¿Cuándo podría estar en riesgo tu web?

No necesitas tener una plataforma compleja para encontrarte con estos problemas. Basta con algunas funcionalidades bastante habituales.

01. Formularios de contacto

¿Estás solicitando más información de la que realmente necesitas?

Nombre, correo electrónico, teléfono y empresa son datos que muchas páginas solicitan sin explicar claramente para qué los utilizarán.

Revisa qué información estás recogiendo, cuál es su finalidad y cómo informas a las personas sobre su tratamiento. También debes considerar cómo gestionas las solicitudes de quienes quieren ejercer sus derechos.

02. Cookies y herramientas de seguimiento

¿Sabes qué está ocurriendo mientras las personas navegan por tu sitio?

Google Analytics, Meta Pixel y otras herramientas pueden recoger información sobre el comportamiento de tus visitantes. También pueden involucrar servicios externos que reciben o procesan datos.

No se trata simplemente de instalar un banner que diga «aceptar cookies». Necesitas identificar qué herramientas utilizas, qué información recogen y cómo gestionas el consentimiento cuando corresponde.

03. Política de privacidad

¿Tu sitio explica realmente qué haces con la información de tus usuarios?

Muchas webs tienen políticas de privacidad copiadas de otras páginas, documentos desactualizados o textos difíciles de entender.

Tu aviso de privacidad debe explicar de forma clara qué datos recoges, con qué finalidad, cómo los utilizas, quién puede recibirlos y cómo las personas pueden ejercer sus derechos.

No basta con tener el enlace en el footer. La información debe ser accesible y comprensible.

04. Derechos de los usuarios

¿Sabes qué hacer cuando alguien solicita eliminar sus datos?

La nueva normativa fortalece derechos como el acceso, rectificación, supresión, oposición y portabilidad de los datos personales.

Esto implica que debes tener un procedimiento para recibir, gestionar y responder este tipo de solicitudes.

Si alguien te pide conocer qué información tienes sobre él o solicita su eliminación, necesitas saber quién se hará cargo y cómo responder.

05. Proveedores y servicios externos

¿Quién más tiene acceso a los datos que recoge tu web?

Tu hosting, plataforma de ecommerce, servicios de correo, herramientas de marketing y sistemas de analítica pueden intervenir en el tratamiento de la información.

Es importante identificar qué proveedores utilizas, qué datos compartes con ellos y qué responsabilidades corresponden a cada uno.

A veces el problema no está directamente en tu página, sino en las herramientas que conectaste para hacerla funcionar.

¿Por dónde empezar a preparar tu web?

No necesitas reconstruir tu sitio desde cero ni implementar todos los cambios de golpe. Lo primero es entender qué está pasando.

Yo comenzaría por hacer un diagnóstico que permita identificar los puntos donde tu web recoge, almacena o comparte información personal. Esta sería mi lista inicial:

  • Inventario de datos: identifica qué información solicitas y dónde se almacena.
  • Formularios: revisa los campos, las finalidades y los mecanismos de información y consentimiento.
  • Cookies y analítica: identifica las herramientas instaladas y cómo gestionas el consentimiento.
  • Textos legales: revisa las políticas de privacidad y la información disponible para los usuarios.
  • Proveedores: identifica qué servicios externos intervienen en el tratamiento de datos.

Con esa información puedes reconocer las brechas, establecer prioridades y planificar las mejoras necesarias.

Eso sí, una revisión técnica no reemplaza una evaluación jurídica. Para determinar las obligaciones específicas de tu negocio, es importante contar con asesoría especializada.

Antes de que un problema se convierta en una multa, es mejor saber dónde estás parado.

No esperes a tener un problema para preocuparte por tu web.

Tu página no solo representa tu negocio: también es un espacio donde las personas confían información sobre sí mismas en cada clic.

Diseñar una buena experiencia digital implica pensar en algo más que interfaces bonitas o formularios que convierten. También significa construir experiencias transparentes, responsables y respetuosas con quienes las utilizan.

Si tienes una web y no sabes por dónde empezar, conversemos. Podemos revisar su funcionamiento, identificar oportunidades de mejora y definir qué necesitas resolver.

Háblame para revisarlo

Este artículo entrega información general y no constituye asesoría legal. La revisión técnica de un sitio web no garantiza por sí sola el cumplimiento de la Ley 21.719.

Última actualización: 30 de octubre de 2026.

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